Un tanque hidroneumático contiene aire y agua bajo
presión. No tiene vejiga y el aire tiene contacto directo con el agua. El aire
comprimido sirve como un cojín para ejercitar o absorber presión. Este tipo de
tanque tiene tres funciones principales:
1. Entregar
el agua según un rango de presión seleccionada para que la bomba de agua no
corre sin parar.
2. Prevenir
que una bomba no empieza de nuevo cada vez que el sistema de distribución haga
una pedida menor de agua.
3. Reducir
al mínimo los golpes de ariete.
Bombas para pozos y bombas de refuerzo trabajan en función
con los tanques de presión para mantener una variación de presión consistente
en el sistema. El tanque de presión mantiene el rango de ciclo de bombeo requerido
para evitar que se sobrecaliente el motor de la bomba y produce una falla
prematura del motor.
Los tanques hidroneumáticos funcionan mejor con un
colchón de aire de ¼ a ½ la capacidad del tanque. Este colchón disminuye
mientras el agua absorbe aire y el tanque pierde su capacidad de presurizar el
sistema. Para evitar que pierda su capacidad de presurizar el sistema, debe
haber un sistema automático para rellenar el volumen de aire. La adición de
aire de forma manual no es la mejor manera para asegurar el funcionamiento proprio
a largo plazo.
Cuando el ciclo del motor se enciende y apaga con
demasiada frecuencia (más de 6 veces en una hora), el tanque de presión se ha
vuelto anegado. Esto resulta en:
• Mayores costos de energía. Hace falta mucha
electricidad para encender un motor de bomba y sostenerlo funcionando a toda
velocidad.
• Ineficiencia. Mientras más profundo el pozo, más
tiempo tarda la bomba en transportar el agua arriba y afuera del sistema. Una
bomba de pozo puede ciclar tanto que solamente una pequeña cantidad de agua llegará
al sistema antes de apagar otra vez.
• La falla de equipo. El encender y apagar con
frecuencia puede sobrecalentar la bomba y resultar en la falla prematura del
motor.
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